sábado, 1 de diciembre de 2012

¿A quién saludaré por las mañanas?




En la esquina, junto a mi casa, hay una gran tienda de cortinas y ropa de casa, Me encantan ese tipo de tiendas, si pudiese mis armarios estarían llenos de toallas y sabanas de muchos estilos. La tienda  está regentada por Juli y su marido, la tienda lleva ya unos veinte años en marcha. Juli hizo una apuesta, montar este negocio y dejar de trabajar en una fábrica, y salió bien. Confeccionan con maestría las cortinas -doy fe de ello.
Hace unos días la tienda empezó a estar cerrada, pensé que alguno de los dueños estaba enfermo, pero una mañana vi un cartel de "liquidación por cierre". No me lo podía creer... 
Esta mañana he ido a visitarles, ha sido muy triste despedirme de Juli, la persona que siempre estaba ahí, dispuesta a atender con dulzura y una sonrisa. Siempre me saludaba al pasar.
Está intentando asumir que su negocio está arruinado, y que deben emprender una aventura en otro lugar.





Hay una pequeña planta baja en la cera de enfrente, han pasado por allí, que yo recuerde: una tienda de perfumes, una carnicería, un quiosco... Este verano una señora adecentó de nuevo el local, y montó una sencilla tiendecita de frutos secos y salazones. Me pareció una buena idea, no hay tiendas así por el barrio.
La señora estaba ilusionada, compró unas neveras e instaló un sencillo mostrador. Siempre que abren una nueva tienda me alegro, sobre todo porque se trata de personas que ponen muchísima ilusión y dinero en emprender un negocio. Yo soy de las que compra en mi barrio.
Al cabo de tres meses la señora ha cerrado. Eran tantos los gastos, impuestos, etc, que la tienda no ha podido sobrevivir. Sus ahorros e ilusiones se han esfumado.




Unos joyeros tienen una hija, queriendo seguir con el negocio, apostaron por poner una "sucursal" y así intentar que la joven trabajase.
Montaron una bonita joyería, con artículos de calidad media, adecuada a los tiempos y circunstancias.
Apenas un año después la tienda ha cerrado. Adiós a la inversión en la reforma. Adiós a la ilusión de los padres y la hija.





Dos jóvenes chinas se instalaron en un local cerca de casa. 
Lejos de la imagen que tenemos de las tiendas "de chinos", adecuaron el local con una decoración más que decente, yo diría que impecable. El género, de calidad y precios medios, se podría decir que ideal para los tiempos que corren. Ropa bien presentada, dependientas simpáticas, modernas y atentas... Han puesto un cartel de "se traspasa", sabiendo que traspasarla va a ser una tarea prácticamente imposible.


Me encanta salir por las mañanas y ver esas caras conocidas que te dan los buenos días, esos tenderos que nos conocen desde hace años, que conocen nuestros gustos, con los que puedes charlar de cualquier cosa y que forman parte de nuestras vidas cotidianas. 

Ahora, cuando paseo por mi barrio lo veo triste, los locales se están quedando vacíos, veo persianas cerradas, ya no nos saluda tanta gente, hay menos luces cuando oscurece. Es una sensación de vacío difícil de explicar, hay menos gente por la calle, menos ruido. Los negocios, las personas que nos han acompañado durante años van diciendo adiós y les espera un futuro incierto. 

No me gusta decirles adiós.


¿Como van las cosas por su barrio?


11 comentarios:

Robledo Ruiz dijo...

Pues eso es en todas partes, es una pena pero es que la crisis es de verdad, y muy de verdad, un beso

enAteneo dijo...

Lo relatas muy bien y sí, es muy triste esta situación. Es nuestra realidad de hoy, es el final de una época y el comienzo de otra. Hay que vivirlo, comprenderlo y adaptarte al cambio.

bicipalo dijo...

Esto no es un post, Julia, es un retrato descarnado y crudo de la realidad que se está viviendo en este país. A mi me ha caido la facturación un 70 %, he visto como se han esfumado todos mis ahorros, hechos trabajando y ahora mismo me damiedo el invierno, es cuando menos trabajo tengo.
¿Sabes...?,hace poco querían poner un despacho de pan en los bajos de donde vivo, al final no pudo ser porque el inspector de aguas potables se puso en plan borde. Yo vi esa escena y vi a un funcionario despotico que pos sus hue..., puso todas las trabas posibles....,obviamente,no hay despacho de pan.
"Se traspasa", "se vende", "se alquila"...,así está mi barrio.por cierto, tengo un vecino que muchas veces me hace compañia y una vez me comentó.
- Cuando me despierto y te oigo trabajar,me tranqulizo..., pero si no oigo las maquinas....,malo.
Ultimamente las oye poco..., pero a veces oye el sonido de Duna y vuelve a sonreir, eso es que Pedro se va a abuscar cobijo a algun sitio.

Toffe dijo...

Pues en mi zona... se han abierto muchos sitios de tapitas (se ve que se ha puesto de moda!), pero la mayoría de barrios los locales están con carteles de se cierra, se traspasa, se vende...
Es bien triste, la verdad. Cuántos ahorros invertidos, tantas ilusiones puestas... ainsssss.
Un besote, guapa.

PACO HIDALGO dijo...

Ayer, precisamente, paseaba por mi barrio con mi hermano, que nos hacía una visita, y hablábamos de eso, de que triste tantos y tantos negocios cerrados, tantas ilusiones frustradas. Es en todas partes, Julia. El gran capitalismo que todo lo devora. Abrazos y buen domingo.

Oscar SP dijo...

Hola Julia.Lo que describes es una copia exacta a todos los barrios.En mi calle no queda ni una sola tienda ni taller de los que había.En el barrio proliferan los badulaques.Los bares casi todos regentados por chinos.Y luego locales vacíos.Si alguien abre una tiendecita, suele cerrar al poco.Para que la gente se anime a abrir pequeños negocios, es necesario que los locales bajen los precios.Muy a pesar de los rentistas.
un saludo

Balovega dijo...

Buenas noches y gracias por pasar por casa..

La verdad que es triste ver como tiendas de toda la vida van cerrando, tiendas que nunca uno se imagino que podrían desaparecer.. muy triste...

Felices sueños...

Muñoz Bautista dijo...

Hola Julia,
Qué placer descubrir tu blog.Un lugar donde pasar un rato estupendo.
Un beso,
Maribel M.B

Con encanto - Ana dijo...

Lamentablemente es así, cada vez cierran más negocios... Un beso, Ana

encar.bilbao dijo...

Con pena.......tengo que darte la razón y mira que me fastidia, pero es una realidad, porque además de lo mal que están las cosas, hemos cambiado la forma de actuar y cada vez se va más a las grandes superficies y al vecino ..........
Ya no se tiene en cuenta a ése que como tú bien dices, te conoce, te saluda, sabe lo que te gusta y además está dispuesto a hacerte un favor si lo necesitas
Bueno, creo que hay muchas cosas que se van perdiendo
Un beso

Montserrat Llagostera Vilaró dijo...

Hola estimada Julia.
Pues como está el Carrefour cerca, pocos pequeños comercios quedan.
Bueno, hay dos droguerías-perfumerías, algunas tiendas de fruta y verdura y poco más.
Yo desde Cáritas, atiendo situaciones muy duras degene que estaba medinamente bien.
Recemos para que pronto se termine esta crisis que tanto daño hace a las familias.
Una abrazo, Montserrat