jueves, 7 de abril de 2011

Pintarse la cara, otra forma de comunicarse



Casi dos años estoy hablando de pintura, y hoy les invito a una de las formas más interesantes de expresión que tiene el ser humano: pintarse a si mismo.

Muchos hombres y algunas mujeres no entenderán el placer que supone pintarse, mejorarse, intentar mejorarse, jugar con tu propia imagen, dar una imagen diferente, transformarse, engañar a los otros, agradarles, intentar agradar, quitar defectos, potenciar virtudes, jugar.... eso y muchas cosas más es el placer del maquillaje.


Desde hace miles de años, los hombre y mujeres nos hemos pintado la cara y el cuerpo. Los motivos que nos han llevado a esta práctica son diversos: en la Prehistoria, se supone que es una forma de magia simpática, un ritual para favorecer la caza, aunque también se plantea esta práctica como un ejercicio artístico puro.
Tengamos en cuenta que la pintura corporal es un "arte" efímero, por lo que es complicado hacerse una composición de lugar de épocas tan remotas. Los etnólogos han llegado al convencimiento de que la música rítmica (conseguida por golpes con piedras, maderas o conchas), y la pintura de carácter corporal constituyen los primeros intentos artísticos de la especie humana.
También se ha estudiado el rol de la pintura corporal como factor de creación de divisiones sociales internas en las sociedades selk'nam y yámana de Tierra del Fuego. Algunos ciéntíficos especifican que se concibe el arte visual como un producto de la cultura material que puede participar en la vida social de un grupo humano contribuyendo activamente a la construcción de relaciones sociales. Se generaban así diferencias sociales, que en cierta forma hemos heredado hasta nuestros días.

No podemos olvidar dos asuntos importantes: el tatuaje y la escarificación (que consiste en cortar la piel e introducir sustancias irritantes, que dejan cicatrices con relieve (queloides). La escarificación se encuentra ya en la cultura Maya, Egipcia y en numerosas tribus africanas.
Las motivaciones para tatuarse y escarificarse pueden tener una intención dual:
Diferenciarse de los demás: con una marca única y propia que lo distingue de los demás.
Identificarse con los demás: en un grupo donde todos están tatuados, tatuarse significa pertenecer al grupo.
Y no solo eso, el tatuaje puede tener un sentido religioso, beneficioso para la salud (¿?), protector contra los malos espíritus, beneficiar la fertilidad, la guerra, etc, etc.
Personalmente me parecen realmente hermosos los tatuajes hindúes realizados con henna (tinte vegetal alicado en forma de crema), como los que lucen las novias en este país (fotografía de la derecha). Y el beneficio es que es temporal.

Escarificación con semillas (África)


Escultura Maya "La reina" (escarificación)


Tatuaje maorí (Islas del Pacífico)


Tatuaje temporal con henna (India)


Mujer occidental caucásica maquillada



Mujer de rostro tatuado (Birmania)



Pintados y vestidos para un ritual (Australia)


Hagamos un alto y veamos una BREVE HISTORIA DEL MAQUILLAJE

Antiguo Egipto

Seguro que los grandes maquilladores de hoy en día han echado un vistazo a la historia del maquillaje para buscar métodos y trucos que aplicar en la actualidad. Por ejemplo, es curioso cómo en Egipto obtenían los colores de sus cosméticos mezclando tierras, cenizas y tintas.


Era muy típico que los egipcios realzasen sus ojos con colores fuertes y vivos. Y fueron ellos los primeros en pintar sus labios, con ocre rojo y óxido de hierro natural, extendiendo el mejunje con un cepillo o palito por sus labios.

Recientemente se ha descubierto que el maquillaje también tenía una función de prevenir y tratar enfermedades oculares, ya que actuaba como desinfectante.

No hace mucho que se descubrieron restos de maquillaje en las tumbas de los faraones, y curiosamente esos productos cosméticos tienen un gran parecido con los que se usan en la actualidad.

En esta civilización utilizaban el antimonio rojo para colorear los labios, mediante la pulverización de piedras y minerales sacaban los tonos turquesa que aplicaban en párpados junto con el khöl que usaban para delinear los ojos en forma de cola de pez y remarcar las cejas. Usaban pinzas de depilar para dar forma a las cejas.

Sé tenia muy en cuenta el uso de adornos corporales, tanto en hombres como en mujeres. El aseo corporal era un ritual de varias horas que consistía en baños, masajes y rasurado de cabeza por motivos de higiene, religiosos y climáticos.

Elaboraban sus propias cremas a base de aceites y plantas y depilaban el vello superfluo.

Grecia y Roma

En la edad Antigua, griegos y romanos perfeccionan las técnicas del maquillaje. Gana peso la piel, la cual comienzan a maquillar para conseguir blanquearla mediante una mezcla hecha a base de yeso, harina de habas, tiza y albayalde (carbonato clásico de plomo), que al final obtenía resultados totalmente contrarios a los pretendidos, ya que al contacto con el sol oscurecía el rostro.

Es en esta etapa donde encontramos la creación del famoso y actual rimmel. Es curioso descubrir como era en sus inicios, pues conseguían ennegrecer sus pestañas utilizando una mezcla de huevos de hormigas y moscas machacadas.

La tendencia es tener la piel muy blanca como signo de apasionamiento, para ello ingerían gran cantidad de cominos y blanqueaban la piel con cerusa y albayalde. En los ojos utilizaban el khöl, maquillándolos en negro y azul. Las cejas se perfilaban sin alargarlas y se depilaban con pinzas y los labios y pómulos se coloreaban en tonos rojos vivos.

Además del khöl, de los egipcios heredaron muchos cuidados estéticos como los baños y masajes.

La figura masculina se riza el cabello y la barba y llevan las piernas depiladas.

Mesopotamia

Al igual que en Grecia llevaban la piel blanqueada y los pómulos enrojecidos, en los ojos lapislázuli y las cejas teñidas en negro.

Las mujeres lucían el pelo suelto y rizado sobre los hombros y los hombres rizaban la barba y el cabello dejando al final geométricos tirabuzones. La abundancia de pelo significaba fuerza y valor y se espolvoreaba con oro en polvo tanto la barba como el cabello.

Roma

La piel era blanquecina, los ojos y cejas llevaban khöl y los párpados iban muy marcados con antimonio y turquesa. Los labios y mejillas marcado en rojo vivo.

Influidos por las costumbres refinadas de Egipto y Grecia empiezan a funcionar los baños públicos y masajes. Utilizaban cremas para el cuidado del cuerpo. Las mujeres de la época (llamadas patricias) disponían de criadas que eran quienes se dedicaban a hacer estas labores estéticas.

Dedicaban mucho tiempo a los peinados, eran muy laboriosos, teñían los cabellos con preparados de color rubio y los exponían al sol para transformar el color. También se elaboraban pestañas tejiéndolas con seda o con pelo natural.

Arabia

Las mujeres dedicaban largas horas al embellecimiento, vivían recluidas en harenes donde se cuidaban con baños perfumados, aceites y masajes. Se aplicaban Khöl en los ojos para agrandarlos y usaban colorete y cantidad de perfumes. Llevaban la cara tapada con velo y el pelo cubierto con sedas.

Tantos cuidados se debían a la inferioridad que tenían con el varón, era una forma de seducirlo. Actualmente, por desgracia, la mujer sigue siendo un elemento social de segunda y apenas dejan ver sus hermosos ojos.

Edad Media

Tras la caída del Imperio, en las primeras décadas hay una ausencia total tanto del cuidado estético como del aseo personal. La mujer llevaba la cabeza cubierta con tocados en señal de sumisión.

La mujer de la Edad Media soportó las consecuencias de una época caracterizada por la austeridad, las frecuentes guerras y las grandes epidemias.
El cuidado de la belleza resurge, sin embargo, en los siglos XI al XIII al organizarse en Occidente las Cruzadas para recuperar los llamados "Santos Lugares", entonces en manos de los musulmanes.
Estas guerras originaron contactos e intercambios con otras culturas y consecuentemente se introdujeron nuevas técnicas sobre afeites y cosmética que suplieron las ya existentes en Europa. La nobleza, en este período, se recluye en sus castillos. Son los vendedores ambulantes de bálsamos, artículos de tocador y hierbas medicinales, que van de castillo en castillo vendiendo sus productos, quienes conservarán y renovarán los secretos de la cosmética. Estos se guardan en la "muñeca para adornarse", nombre que se le daba al tocador. El tocador medieval era un hermoso y complicado mueble, lleno de cajones y espejos que, al estar cerrados, daban al tocador la apariencia de un escritorio.


Durante los primeros siglos de la Edad Media los nobles no descuidaban la higiene personal. En las ciudades, los baños públicos eran visitados con frecuencia por éstos, mientras que en los castillos las damas se bañaban con agua fría perfumada con hierbas aromáticas.
Pero en la medida que la Edad Media avanza, estas costumbres se van olvidando. Los perfumes de fuerte olor sustituirán poco a poco a la más mínima higiene corporal.

EL RENACIMIENTO: NUEVO RESURGIR DE LA ESTETICA


A la Edad Media le sucede el Renacimiento, época en que los valores estéticos toman un nuevo impulso, olvidados desde Grecia y Roma.
La sensibilidad por el arte, la filosofía y la cultura en general, adquieren en el Renacimiento una importancia clave. Es el momento del florecimiento del arte italiano, de los mecenas, de la concepción filosófica del hombre como "hombre-total", sin especializaciones.
La estética, en todos los campos creativos, llega a cotas refinadísimas. La belleza lo abarcará todo y por lo tanto la estética femenina formará también parte de esta armonía que envuelve la vida de la Italia renacentista.
Este país se convertirá en el centro europeo de la elegancia. Las nuevas propuestas de la moda, la belleza y la estética salen de Italia para influir en las cortes de Europa.
En el siglo XVI los monjes de Santa María Novella, crean el primer gran laboratorio de productos cosméticos y medicinales.
El ideal de belleza de las mujeres nobles italianas consistía en tener un cuerpo de formas muy curvadas, la frente alta y despejada, sin apenas cejas y la piel blanquecina.
Tener el pelo rubio era sinónimo de buen gusto y para conseguirlo mezclaban los extractos más inverosímiles.Los primeros tratados de cosmética y belleza aparecieron en Francia e Italia durante estos siglos. En 1573, en París se publica el libro "instrucciones para las damas jóvenes" y en Italia el libro de Catalina de Sforza (cuadro de la izquierda) "Experimentos". En este libro encontramos toda clase de recetas de cosmética y perfumería, escritos sobre maquillaje, para corregir defectos del cuerpo e incluso reconciliar matrimonios.
En el siglo XVI Catalina de Medicis (cuadro de la derecha), interesada en todo lo referente a la estética, dedicó parte de su tiempo al estudio de ungüentos y combinaciones de cremas. Más tarde al convertirse en reina de Francia, llevó consigo a los mejores especialistas en perfumes de Florencia, quienes se impusieron en el arte de la perfumería.
Fue precisamente una de sus más intimas amigas quien instaló en París el primer Instituto de Belleza. A pesar de los cambios producidos, todavía la higiene personal dejaba mucho que desear. Las memorias personales de los nobles de la época relatan como a la reina Margarita de Valois le resultaba dificilísimo peinarse por lo enredado que tenía el cabello a falta de hacerlo más a menudo; o cómo se lavaban las manos una vez por semana.

EL SIGLO XVIII
Con la llegada de Catalina de Medicis a la capital francesa, el centro europeo de la moda y la estética será hasta nuestros días París.
Desde finales del siglo XVII y durante todo el siglo XVIII las mujeres parisinas tendrán la "fiebre del colorete". Todas parecían cortadas por el mismo patrón: labios en forma de minúsculo corazón, extravagantes y empolvadas pelucas, mejillas enrojecidas con gran profusión de colorete, polvos esparcidos por el cuello y los hombros, con lunares coquetamente repartidos por la cara y la espalda.
Los productos de belleza deben ser elaborados artesanalmente para comprarse en los lujosos establecimientos de Faubourg Saint Honore y los peluqueros sustituirán a las sirvientas de la corte componiendo excéntricas pelucas.
La época dorada de la cosmética se inicia en este siglo con las más sofisticadas cremas, esencias y aguas.
Los polvos se usaban con generosidad; para las pelucas, harina de trigo; y para la cara, harina de arroz.
La higiene personal va poco a poco retomando importancia. No obstante, los perfumes continúan siendo imprescindibles para disimular los malos olores.
Resultaba excepcional el caso de Madamme Du Barry (cuadro de la izquierda), que llamaba la atención en la corte por ducharse a diario con agua fría.
Pero todo cambió con la Revolución Francesa. Los excesos estéticos de la nobleza desaparecieron con ella y no fue sino hasta la llegada de Napoleón al poder, y gracias a su esposa Josefina, que los cuidados de belleza renacieron en Francia.
En Josefina se aúnan su animado carácter criollo con una gran tendencia a la obesidad.
Esta tendencia le obligaba a tener que seguir continuos regímenes de adelgazamiento y a sucesivos tratamientos estéticos para el cuerpo y el cutis.
Llega después el Romanticismo y con él la languidez, los aires desvalidos, los talles ceñidos y las minúsculas cinturas. Las pelucas desaparecen temporalmente para dar paso a bucles realizados en las peluquerías parisienses.
Es en este momento de refinada feminidad que surge una nueva mujer. Una mujer que osa vestirse como un hombre, que fuma cigarrillos puros y que hace las mismas cosas que un hombre; es el tiempo de George Sand. Pero no será más que una moda pasajera, como un aviso de lo que en el siguiente siglo, el nuestro, sucederá.
Retornan la palidez, los polvos emblanqueciendo el rostro y los hombros, los cuerpos pequeños y las faldas de gran tamaño. Pero esta moda de la piel de porcelana se contradice con el estilo de vida de las mujeres de la alta sociedad. Las copiosas comidas dejarán señales inequívocas de una mala alimentación; piel que se quiere blanca hasta lo increíble pero que se maltrata a diario. Las cremas no serán remedio suficiente pero se redescubre un remedio antiquísimo: los balnearios.
El mar, fuente de salud según los médicos de la época, era también lugar de obligada visita.

ORIENTE: LA DELICADA FANTASIA ESTETICA LA INDIA
Este extenso y complejo país es muy rico en materias primas para la estética. Los productos de belleza se han usado en la India desde tiempo inmemorial en ritos religiosos y en la vida diaria, sin que hayan experimentado evolución de importancia.
Las flores, el kohol y los polvos de azafrán se usan cotidianamente y aun hoy en día los niños de este país pintan sus ojos con kohol por sus poderes desinfectantes.
En uno de los libros más antiguos sobre medicina en el mundo, el "Susruta", se explican cuidados de belleza con aceites perfumados, entre otras muchas recetas de extractos vegetales dedicados a la estética.

CHINA
La China tiene en cosmética, como en tantos otros aspectos, una tradición antiquísima. Sus cánones estéticos se basaban en una mujer delicadamente maquillada y con un cutis cuidado al máximo. El maquillaje consistía en finos polvos de color rosado, rojo o anaranjado y los ojos se subrayaban con bastoncillos untados en tinta china.


La piel se trataba con cremas elaboradas con pulpa de frutas, aceites de té o grasas animales.
Los perfumes provenían de flores -jazmín, almizcle, camelia- o de maderos aromáticos como el patchouli.
La poesía y el arte chino en general han reflejado profusamente esta delicada atención de las mujeres chinas a la estética.




JAPON
El país del "Sol Naciente" recogió muchas influencias de la belleza y la cosmética chinas. El cuidado del cuerpo está íntimamente ligado en Japón a la vida religiosa, por lo que los hombres y mujeres de este país han tenido siempre en aprecio el mundo de la estética.


Aceites, pigmentos y polvos de alazor son algunos de los productos que estas mujeres usaban para su belleza. La tinta china embellecía también sus ojos.
El cabello era tratado con el máximo de atenciones, puesto que tener el pelo negro, brillante y voluminoso era símbolo de gran belleza.
La pintura japonesa de todos los siglos ha dejado patente muestra de los mimos que dedicaban sus mujeres a la belleza del cuerpo y del cutis.


Libro recomendados: Historia de la belleza (Umberto Eco)

Fuente: Estudios Atacameños (Chile), Wikipedia, Tatuajes de Birmania, Arte Africano, Promaquillaje.com, Belleza y maquillaje.











Ahora unos vídeos sobre este tema que les pueden interesar:




Espero que les guste y pasen un estupendo fin de semana.

12 comentarios:

Zondra Art dijo...

Great and interesting post, I lake it!
Have a nice weekend.

Tracy dijo...

Una tutorial interesantísima y completísima donde las haya, ésta es otra forma de arte y de cultura que se enraiza en nuestra esencia.
Fantástica entrada!!!

Toffe dijo...

Magnífico post, Julia!
Muchas gracias, guapa.
Contigo siempre aprendo algo interesante.
Un besote

bego dijo...

Está claro que las occidentales somos las más recatadas, me encantaría probar el maquillaje de una geisha, a ver que tal! un besazo

carpe diem dijo...

julia eres un pozo de sabiduria!!!...gracias por ilustrarnos y hacerme ver el porque de mi pasion por maquillarme :) feliz finde!

Norma dijo...

Hermosa y provechosa lección. Digo, Antón y Fonta también se habrán pintado?.
Particularmente, me encanta maquillarme los ojos.
Gracias por publicar.

anouk dijo...

Realmente interesante y curioso ver que en todas las épocas, en todas las culturas hay matices, costumbres o creencias que se repiten casi con el mismo significado. El maquillaje ha demostrado ser una de ellas,

Montserrat Llagostera Vilaró dijo...

Hola Julia:

Que buena entrada muy explicativa nos ofreces hoy.

Gracias por tomarte tanto trabajo.

Es un placer leerte.

Besos desde nuestra Valencia, Montserrat

railsiferradures dijo...

Fantástico post,
Es maravilloso como se puede elevar a arte un elemento que podríamos consideramos habitual como el maquillaje.
Viéndolo desde el punto de vista de la historia y de las culturas resulta sorprendente además de hermoso.
Como colofon el video sobre los rostros más bellos de la pintura es un excelente epilogo.
Un abrazo de tus amigos tranviarios
railsiferradures

Tracy dijo...

Julia, te saco de dudas sobre la peli del domingo: se queda con su novio de siempre, aunque antes pasa unos días espléndidos (incluidas noches) con Kevin, con quien también habían estado su abuela y su madre.

MARIA DEL CARMEN dijo...

Hola guapetona,
Estoy haciendo unos días de pausa bloguera...ya sabes...recargando pilas...cogiendo fuerzas...
Pero no quería dejar pasar más días sin agradecerte el detalle de ese jabón artesanal, huele de maravilla , lo he puesto entre las toallas porque me sabe mal utilizarlo , joooo! Pero cortaré un trocito porque la curiosidad también me puede! y lo probaré!
Cuando vuelva al blog haré mención de tu nueva etapa en jabones naturales. Me parece una idea estupenda y deseo que te vaya muy bien!

Este reportaje que has hecho es fantástico y muy bien documentado. Gracias por toda esa información que tan detallada compartes siempre con tod@s nosotr@s.

Que tengas una Semana Santa llena de Paz y tranquilidad.
Besos y abrazos guapa!

SALUD NATURAL E INTEGRAL dijo...

MUY INTERESANTES LOS ARTICULOS, TE INVITO TAMBIEN A VISITAR MI BLOGG
SALUD NATURAL E INTEGRAL.
CARIÑOS.