miércoles, 29 de mayo de 2013

Charlotte busca casa



Hace algunos días les hablé de Charlotte, el perro número siete. Después de este tiempo de convivencia les aseguro que es un animal ideal. Después del abandono, del ataque de otros perros, Charlotte se comporta como un perro excepcionalmente equilibrado y tranquilo.


Con esta experiencia he aprendido lo que tantas veces había escuchado: un perro adulto es mucho más fácil de educar que un cachorro. Tienen ya experiencia y están deseosos de adaptarse a las costumbres de su nueva casa.

En es siguiente vídeo están los datos para los que estén interesados en adoptar a Charlotte. A mis amigos del blog les pediría que me ayuden a difundir este vídeo: Gracias y hasta pronto.


martes, 21 de mayo de 2013

Ryan Woodward, arte y animación



De un tiempo a esta parte me estoy deleitando con páginas de dibujantes. Los hay muchos y muy buenos. Habitualmente trabajan con lápices de grafito y lápices de colores, aunque también hay excelentes obras con bolígrafo y rotuladores.

Hoy les recomiendo un autor que me tiene completamente atrapada, se llama Ryan Woodward. Su obra es amplísima, pero para empezar a conocerle, les sugiero este cortometraje, no les va a decepcionar:




Si son amantes del dibujo, del cómic, de las historias de animación, pasen por la página de Ryan Woodward, paserán un rato estupendo.

Ryan Woodward comenzó su carrera como animador y diseñador y artista de storyboard en 1995. Ha trabajado para la Warner Brothers Feature Animation, Sony Pictures, Cartoon Network, Walt Disney Studios y Marvel Entertainment y en DreamWorks Pictures en películas como Space Jam, El Gigante de Hierro, Osmosis Jones, Spider-Man 2, Spider-Man 3, Where the Wild Things Are, Ironman 2, y los Cowboys and Aliens. 

 Ryan es profesor de animación en la Brigham Young University, donde enseña dibujo de storyboards, la figura, el desarrollo visual y animación. 





























Espero que les guste tanto como a mi.

Saludos y hasta pronto.




domingo, 19 de mayo de 2013

El perro número siete

Charlotte, el perro número siete


He tenido seis perros y un gato, sucesivamente, claro. Entre tanto, también peces, tortugas, canarios, pollos, patos e incluso un conejo o algún insecto "doméstico". Todos y cada uno de estos animales forman parte de mi pequeña historia y de la de mi familia. Los recuerdo a todos, cada uno de ellos enmarcan unos años, instantes e historias que les rodearon. Ellos estaban ahí, en casa, contemplando el día a día de los humanos que les cuidábamos y que habíamos elegido vivir con ellos, aparecen en nuestras fotografías y recuerdos.
Los animales no tienen posibilidad de elegir, somos nosotros los que les sumergimos obligatoriamente en nuestro pequeño mundo-humano. Y les guste o no, comparten con nosotros todo, dependen de nosotros, tal vez esa dependencia nos hace sentirnos poderosos. El caso es que a muchos humanos nos gusta vivir con animales, seguramente porque dan mucho más de lo que reciben, nos hacen compañía, y de alguna forma, nos hacen tener un "bebé" en casa
A veces ellos son los reyes de la casa, lo hacen casi sin que nos demos cuenta. De todos los animales que he tenido, son sin duda los perros y el gato con los que más lazos afectivos he mantenido. Llegan a ser uno más, no se hacen planes sin contar con ellos, porque es imposible y se hace con todo el gusto del mundo.
A veces tener perro llega a ser un incordio, cuando llegan las vacaciones, cuando tienes que ausentarte unas noches, cuando el perro llora si se queda solo, cuando se pone enfermo, cuando deja de comer, cuando tiene fiebre... Sin embargo, se acepta ese incordio como aceptamos el que causa cualquier otro ser humano de la familia -disculpen el símil pero es así-.
Cuando nuestro último perro nos dejó, hace ya unos ocho años, dejamos de plantearnos tener otro. Sentimos tanto su pérdida que no podíamos pensar en "invitar" a otro can a entrar en casa.
Pero el instinto, más el mío que el de los demás, ha hecho que buscase una forma de tener contacto con los perros. Desde hace un par de días somos una familia de acogida, acogemos a Charlotte en casa.

La historia de Charlotte, desgraciadamente, es la que sufren miles de animales abandonados. A él lo encontraron atado a un árbol, y una protectora lo recogió. Me pregunto qué lleva a un humano a abandonar así a su perro. Es cierto que corren tiempos muy complicados, y el número de animales abandonados se ha disparado. Las Protectoras de animales están saturadas y sobreviven a base de donativos y voluntarios que trabajan gratis por puro amor desinteresado.
Charlotte es el séptimo perro que entra en casa, y en un par de días se ha apoderado de nuestros corazones, nos lo ha puesto muy fácil. Aquí le curaremos sus heridas físicas, y tal vez su miedo a estar solo. En principio solo está en acogida por quince días. Esperamos encontrarle pronto una casa definitiva y que no tenga que regresar al refugio.

Les pongo algunos enlaces de los muchos refugios animales que existen en España, por si les interesa. Así lo espero.

- Sociedad protectora de animales de Xàtiva: http://www.protectoraxativa.org/index.asp
- SOS Galgos: http://sosgalgos.com/
- SOS Podencos: http://podencosolvidados.jimdo.com/%C6%B9-%D3%9D-%CA%92-podencos-en-adopci%C3%B3n/s-o-s-adopciones-urgentes/


Espero que les guste Charlotte.
Pasen una estupenda semana.

Saludos y hasta pronto.

jueves, 16 de mayo de 2013

El trabajo cura



- El trabajo en que hallamos placer cura la pena que causa. (William Shakespeare)

Qué gran verdad. Lo he leído esta tarde en un blog amigo.

Qué pena -pena auténtica-, que tantas miles de personas dispuestas a trabajar no puedan hacerlo. Qué pena que se pierda tanta energía, tanto conocimiento, tanta experiencia.

Qué verguenza que haya gente pasando hambre. Hay niños que apenas comen una vez al día... eso no, nunca debería haber ocurrido.

Haz algo, aunque te parezca poca cosa, comparte algo material, tal vez también una idea, unas palabras de apoyo, un pensamiento, algo de dinero. Tenemos que encontrar una cura para todo este caos, por favor, sigue pensando, no te estanques en la melancolía de tiempos pasados. 

Si puedes, haz algo.