Hoy voy a confesar un vicio, una necesidad o un placer: el chocolate.La comida y la forma de cocinarla, es uno de los mayores placeres que nos ofrece la vida, sobre todo a los privilegiados de este lado del planeta que podemos acceder a ellos.
Dentro de la gran variedad de olores, colores y sabores de los alimentos, tengo cuatro o cinco que son mi debilidad, y todos ellos son bastante básicos, por ejemplo:
El gazpacho andaluz... con sus tomates bien rojos, un toque de ajo, otro de pimiento verde, otro de pepino, vinagre, aceite de oliva y sal. ¿Habrá una comida más sana que esta?

¿Y que me dicen del queso?, con todas sus variedades, colores, texturas, aromas....

Y el pescado, en todas sus variantes, al vapor, a la plancha, en salsa, (rebozado no). Uno de mis placeres es ir a la pescadería y ver toda esa variedad sobre el mostrador. Si tienen oportunidad de visitar Valencia, no se pierdan el Mercado Central.
Sigo con las fresas, y por supuesto las cerezas, esas frutas de temporada que son un milagro para el paladar y para la vista.
Y por supuesto, el arroz con pollo o el arroz con atún que hace mi madre -insuperables-, y el arroz con pulpo -caldero- de mi tía Carmen, o el arroz con costra de mi difunta tía Herminia -un arroz con huevo batido que no deja a nadie indiferente. No puedo olvidar el jamón serrano, si es posible cortado muy fino, por favor.Pero bueno, en mi clasificación personal, el número uno como estimulador de mis papilas gustativas es el chocolate.
Me gusta el chocolate con leche, no todos, me gusta ese que es muy suave al paladar, muy dulce, lo acepto con almendras, y poco más.
Mi marca favorita es VALOR, y los bombones "uñas" con sabor a café, anque no desprecio alguna variedad de bombones de Nestlé. Ah, y las trufas... esas con textura espesa, profunda, oscuras, no las rellenas de trufa fofa, sino las contundentes (Hacendado tiene unas congeladas inconfundibles).
Precisamente al prohibirme tomar leche se ha hecho más intenso mi deseo de comer chocolate, siempre lo he tenido, y es que el chocolate es un fantástico regalo para el paladar.
Son esas chocolatinas de la imagen de la derecha las que me llevan a pecar cada día, no me las como enteras, para sentirme menos culpable ofrezco alguna onza a los demás. Confieso que las escondo, en un rincón de la nevera, fresquitas, me esperan, me llaman, mi voluntad sucumbe ante ellas y doy gracias porque la vida nos ofrece placeres tan sencillos como estos.
Tal vez tengan algún componente adictivo, pero por más que leo el envase, no pone que sea perjudicial para la salud, ni que cause adicción...
Así que seguiré comiendo, mientras el cuerpo aguante, sin excesos, pero con ese punto diario de libertad, placer y alegría que nos dan ciertos alimentos.Me gusta el chocolate con leche, no todos, me gusta ese que es muy suave al paladar, muy dulce, lo acepto con almendras, y poco más.
Mi marca favorita es VALOR, y los bombones "uñas" con sabor a café, anque no desprecio alguna variedad de bombones de Nestlé. Ah, y las trufas... esas con textura espesa, profunda, oscuras, no las rellenas de trufa fofa, sino las contundentes (Hacendado tiene unas congeladas inconfundibles).
Precisamente al prohibirme tomar leche se ha hecho más intenso mi deseo de comer chocolate, siempre lo he tenido, y es que el chocolate es un fantástico regalo para el paladar.Son esas chocolatinas de la imagen de la derecha las que me llevan a pecar cada día, no me las como enteras, para sentirme menos culpable ofrezco alguna onza a los demás. Confieso que las escondo, en un rincón de la nevera, fresquitas, me esperan, me llaman, mi voluntad sucumbe ante ellas y doy gracias porque la vida nos ofrece placeres tan sencillos como estos.
Tal vez tengan algún componente adictivo, pero por más que leo el envase, no pone que sea perjudicial para la salud, ni que cause adicción...
Y las películas, son muchas, hoy un fragmento de "El festín de Babette", una de mis historias de cine favoritas.
Otra, más dura e impactante: El cocinero, el ladrón, su mujer y su amante.
Una más amable y dulce: Como agua para chocolate.
Un anuncio de CHOCOLATE:
Espero que les guste.
