domingo, 19 de mayo de 2013

El perro número siete

Charlotte, el perro número siete


He tenido seis perros y un gato, sucesivamente, claro. Entre tanto, también peces, tortugas, canarios, pollos, patos e incluso un conejo o algún insecto "doméstico". Todos y cada uno de estos animales forman parte de mi pequeña historia y de la de mi familia. Los recuerdo a todos, cada uno de ellos enmarcan unos años, instantes e historias que les rodearon. Ellos estaban ahí, en casa, contemplando el día a día de los humanos que les cuidábamos y que habíamos elegido vivir con ellos, aparecen en nuestras fotografías y recuerdos.
Los animales no tienen posibilidad de elegir, somos nosotros los que les sumergimos obligatoriamente en nuestro pequeño mundo-humano. Y les guste o no, comparten con nosotros todo, dependen de nosotros, tal vez esa dependencia nos hace sentirnos poderosos. El caso es que a muchos humanos nos gusta vivir con animales, seguramente porque dan mucho más de lo que reciben, nos hacen compañía, y de alguna forma, nos hacen tener un "bebé" en casa
A veces ellos son los reyes de la casa, lo hacen casi sin que nos demos cuenta. De todos los animales que he tenido, son sin duda los perros y el gato con los que más lazos afectivos he mantenido. Llegan a ser uno más, no se hacen planes sin contar con ellos, porque es imposible y se hace con todo el gusto del mundo.
A veces tener perro llega a ser un incordio, cuando llegan las vacaciones, cuando tienes que ausentarte unas noches, cuando el perro llora si se queda solo, cuando se pone enfermo, cuando deja de comer, cuando tiene fiebre... Sin embargo, se acepta ese incordio como aceptamos el que causa cualquier otro ser humano de la familia -disculpen el símil pero es así-.
Cuando nuestro último perro nos dejó, hace ya unos ocho años, dejamos de plantearnos tener otro. Sentimos tanto su pérdida que no podíamos pensar en "invitar" a otro can a entrar en casa.
Pero el instinto, más el mío que el de los demás, ha hecho que buscase una forma de tener contacto con los perros. Desde hace un par de días somos una familia de acogida, acogemos a Charlotte en casa.

La historia de Charlotte, desgraciadamente, es la que sufren miles de animales abandonados. A él lo encontraron atado a un árbol, y una protectora lo recogió. Me pregunto qué lleva a un humano a abandonar así a su perro. Es cierto que corren tiempos muy complicados, y el número de animales abandonados se ha disparado. Las Protectoras de animales están saturadas y sobreviven a base de donativos y voluntarios que trabajan gratis por puro amor desinteresado.
Charlotte es el séptimo perro que entra en casa, y en un par de días se ha apoderado de nuestros corazones, nos lo ha puesto muy fácil. Aquí le curaremos sus heridas físicas, y tal vez su miedo a estar solo. En principio solo está en acogida por quince días. Esperamos encontrarle pronto una casa definitiva y que no tenga que regresar al refugio.

Les pongo algunos enlaces de los muchos refugios animales que existen en España, por si les interesa. Así lo espero.

- Sociedad protectora de animales de Xàtiva: http://www.protectoraxativa.org/index.asp
- SOS Galgos: http://sosgalgos.com/
- SOS Podencos: http://podencosolvidados.jimdo.com/%C6%B9-%D3%9D-%CA%92-podencos-en-adopci%C3%B3n/s-o-s-adopciones-urgentes/


Espero que les guste Charlotte.
Pasen una estupenda semana.

Saludos y hasta pronto.

2 comentarios:

bicipalo dijo...

Que post tan evocador, Julia, siete perros......, yo ahora mismo tengo 9...., pero ahora, ni en la infancia ni en la niñez tuvimos.
Me alegra que lo tengas de acogida, por lo menos estára bien tratado y mimado..., como se merecen.
Un saludo Julia...¡¡¡¡

Norma dijo...

Dicen que los que aman a los animales son buenas personas, y no podría ser de otra forma. Ya le he visto en el fb, dale un mimo de parte mía.
, de alguien que también ha tenido perros. Cariños.